Por: María Ramos.
“NO SE OLVIDA LO QUE SE QUIERE”
Malraux La Condición Humana
Luz
Guerra Cortijo, auténtica educadora, muy querida por todos los que la
conocieron, nunca será olvidada.
Desde
que fue una tierna adolescente tenía claro que quería ser profesora y de la
especialidad de Lengua y Literatura. Apenas salió del colegio Augusto Salazar
Bondy, empezó a trabajar para poder costearse sus estudios universitarios.
Se
recibió de profesora en la Universidad Nacional Federico Villarreal, después
de hacer una ardorosa sustentación de su tesis.
Ya
convertida en una profesional titulada, entregó a cada uno de sus alumnos y
alumnas lo mejor de la didáctica, en una perfecta concordancia con su calidad
humana.
Su
inquietud e ilusión permanente por la educación la llevó a ser una estudiosa
constante de la realidad. Así, participó de un Postgrado en el IPLAC, Universidad de La Habana , en la mención “Didáctica”,
para un aprendizaje desarrollador y creativo; asimismo, llevó una Maestría en
la mención “Gestión Educacional”, en la Universidad Enrique
Guzmán y Valle; también formó parte del curso de alta especialización en “Enseñanza
para la Comprensión ”,
a cargo de la Wide World ,
de la Universidad
de Harvard, ofrecida por el Ministerio de Educación a los docentes de más altos desempeños a nivel nacional, en la Evaluación del 2007.
Como
resultado de su preparación profesional y su honestidad intelectual, llevaba a
cabo cada sesión de aprendizaje después de un reflexivo trabajo pedagógico, de
lo cual son testigos los que disfrutaron de sus clases, no sólo en el Colegio
José María Arguedas del Callao, sino también en el Instituto de Educación
Superior IDAT, instituciones que reconocieron su aporte como el de una de las
más destacadas docentes.
Sus
educandos expresan que las clases de la profesora Luz eran muy particulares,
entretenidas, originales, sobre todo productivas. No solo escuchaba las
opiniones de todos, sino que las respetaba, las valoraba, destacando que la comunicación en el ser humano es la puerta
que se abre al conocimiento.
En
su afán de mejorar el sistema educativo, trabajó en una producción pedagógica,
como coautora del libro La Creatividad como Estrategia Didáctica (Editorial
San Marcos, Lima, 2005), con su gran amiga y profesora María Ramos. Realizó también,
entre otros trabajos intelectuales, una investigación científica: “La comunicación
organizacional y su influencia en el clima institucional”.
Le
preocupaba de manera especial mejorar la imagen profesional de los docentes;
por eso es que se convirtió en una destacada capacitadora. Fue así que formó
parte del Programa “Formación Continua
de Docentes en Servicio del Ministerio de Educación”, en convenio con la Universidad Federico
Villarreal, en la ciudad de Huaraz. Del mismo modo, se desempeñó en el
Departamento de Apurímac, en el Proyecto “Fortaleciendo las capacidades
comunicativas en docentes y estudiantes de Apurímac”, a cargo de INNOVA. En
Lima, capacitó en IIEE. públicas y privadas, así como también en empresas que
solicitaban sus servicios por lo responsable, comprometida y dedicada que era.
Como
docente, era una ferviente creyente de que
el progreso de los pueblos depende de la
buena educación, como lo expresara en su último artículo “Dos miradas a la Educación en el 2011” , texto publicado por
Judá Educadores, donde expresa su experiencia del encuentro con la Ministra de educación,
Patricia Salas, en el Callao.
Estaba muy esperanzada en que las cosas iban a
mejorar muy pronto, así lo pone de manifiesto, cuando dice: “Con toda seguridad, puedo afirmar que ya hay
un punto medio en el que convergen las dos miradas del proceso educativo: de
abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo. Algo poco usual en otros tiempos,
en que no había una verdadera sintonía entre todos los responsables de la labor
pedagógica”.
Siempre será poco lo que se pueda decir de la
profesora Luz Guerra Cortijo; basta con hacer una cuidadosa lectura de su
última publicación, donde se puede advertir que ese artículo periodístico es un
verdadero tratado pedagógico.
Los que la conocimos sabemos con certeza que
no sólo fue una excelente profesional, sino una persona de una gran calidad
humana, una excelsa hija, una noble hermana, mejor compañera, una sublime
alumna, una gran colega, una inmejorable amiga, que deja un profundo vacío en
el alma, pero al mismo tiempo un camino iluminado con la imagen prestigiosa que
forjó en su corta vida.
Descansa
en Paz Lucecita
tu siempre profesora y amiga
María
Ramos.

Que DIOS LO TENGA SIEMPRE EN SU LADO... Te vamos a extrañar mucho profesora LUZ ANGELICA GUERRA CORTIJO... En especial tu queridisimo alumno Caballero Cárdenas Lucio Guillermo, que a pesar de todo yo seguí tus consejos profesor. Y te agradezco desde el fondo de mi corazón que siempre la voy a recordar.
ResponderEliminarHERMANITA LINDA TE AMO HASTA LA ETERNIDAD. SI TAN SOLO SUPIERAS LA INMENSA FALTA QUE ME HACES. NO TE DAS UNA IDA COMO ME SIENTO SIN TI!!!
ResponderEliminarNUNCA HUBO NI HABRA MEJOR MAESTRA QUE TU.DICHOSOS LOS QUE TUVIMOS LA SUERTE DE TENERTE COMO MAESTRA. TE AMO MI SEÑORITA, TE AMARE SIEMPRE.
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